Uno de los hallazgos más antiguos de la arqueología es una tumba. Se dedujo que el difunto había sido inhumado, porque el polen que se encontró sobre la fosa naturalmente no habría podido llegar hasta ahí.
Es decir, es sencillo o complejo, se le hizo un funeral y se colocaron flores de tumba.
Sabemos que existe un Después que nos guarda tras el velo de la muerte. Es un destino que nos espera y que depende del camino que hallamos tomado durante nuestra vida en este mundo.
Nadie tiene la vida comprada; conviene reflexionar sobre la muerte, pero más que eso, sobre la vida Después de la muerte.